La importancia del movimiento frecuente en las personas mayores sedentarias
Es normal que una persona muy mayor y con problemas de salud reduzca su actividad física pero no lo es que pase horas en la misma posición, bien sea tumbado o sentado en el sillón. La inmovilidad en la vejez puede parecer inofensiva pero en realidad tiene consecuencias importantes para la salud, especialmente si se vuelve habitual. Por eso, uno de las rutinas más sencillas y a la vez más eficaces para mejorar su bienestar es moverse al menos cinco minutos cada hora.
Cuando una persona mayor permanece mucho tiempo sentada o tumbada, la circulación sanguínea se vuelve más lenta, los músculos se debilitan y las articulaciones pierden movilidad. Esto puede provocar rigidez, dolor, hinchazón en las piernas, mayor riesgo de caídas e incluso problemas respiratorios o cardiovasculares asi como estreñimiento. Además, la falta de movimiento influye negativamente en el estado de ánimo, aumentando la sensación de apatía o desánimo.
¿Qué ejercicios se recomiendan a las personas mayores sedentarias?
Moverse cada hora no significa hacer ejercicio intenso ni actividades complicadas. Al contrario: pequeños movimientos frecuentes son mucho más beneficiosos que una actividad puntual y exigente en este grupo de personas. Levantarse de la silla, caminar unos minutos por casa, cambiar de postura o realizar movimientos suaves de brazos y piernas ya supone una gran diferencia.
Aquí es donde cobra especial importancia contar con una rutina de ejercicios muy sencillos, adaptados a la edad y a la condición física de cada persona. Ejercicios como levantar y bajar los talones, flexionar y estirar las rodillas estando sentado, mover los hombros, girar suavemente el cuello o abrir y cerrar las manos ayudan a activar la musculatura y a mantener la movilidad articular. Son movimientos fáciles, seguros y que pueden realizarse varias veces al día sin riesgo.
La clave no está en la dificultad, sino en la regularidad. Repetir estos ejercicios de forma diaria y convertirlos en un hábito ayuda a prevenir el deterioro físico, mejora el equilibrio y favorece la autonomía. Además, al moverse con frecuencia, la persona mayor toma más conciencia de su cuerpo y se siente más activa y capaz, lo que repercute positivamente en su confianza.
¿Cómo trabajamos en Fisiosenior con las personas mayores sedentarias?
Desde la fisioterapia a domicilio, trabajamos precisamente este enfoque: ejercicios simples, personalizados y pensados para integrarse en la rutina diaria. Acompañar, guiar y motivar a la persona mayor es fundamental para que el movimiento deje de verse como una obligación y se convierta en una parte natural de su día a día.
Durante las sesiones de Fisiosenior trabajamos ejercicios más complejos y tratamos mediante terapia manual, reevaluamos en cada sesión para pautar ejercicios sin riesgo y con todos los beneficios, para que la terapia no finalice cuando el fisio sale por la puerta.
Moverse cada hora es una de las mejores inversiones en salud para las personas mayores sedentarias. Pequeños gestos, realizados de forma constante, pueden marcar una gran diferencia en su calidad de vida. Si quieres que un fisioterapeuta evalúe el caso de tu familiar mayor sedentario para pautar una rutina activa no dudes en contactarnos.